De pequeños la inocencia que teniamos no limitaba la razon y todo aquello que haciamos solo estaba definido por el hacer, como si se generara una orden y sin pasar ningun filtro, se fuese directo a la ejecucción, y es altamente probable que esto nos hubiera significado algunos golpes, moretones, fracturas, "algunos puntos", regaños y la firme idea de volver a intentarlo.
Es simple aprendimos a montar bicicleta con ruedas auxiliares, luego el hecho de creernos mas grandes, llevo a quitarlas y nos significo, caidas, raspones, a lo mejor tambien algun regaño, pero uno o dos dias despues nuevamente estabamos sobre nuestra bicicleta intentando dominarla, en el mejor de los casos caimos de ella una sola vez, otros dos, tres, cuatro veces o incluso aun caemos; El dia que decidimos que quitaran dichas ruedas auxiliares, nos pusimos al descubierto y decidimos correr el riesgo de dominar aquella estructura de 2 ruedas, y podriamos haber caido una vez y archivarla para siempre, pero esa magia casi indescriptible del ser niños, de decir todo cuanto opinamos y hacer cuanto creemos se fue perdiendo cuando la razon desplazo la inocencia.
Nos dijeron no saltes de ahi, te puede doler, te puedes herir, te puedes lastimar, y nos fueron llenando de limites, crecimos con ellos y hoy reprimen infinidad de cosas que quisieramos hacer, muchos quisieron quedarse viendo desde la zona segura como algunos cruzaban los limites y efectivamente tal cual nos habian dicho, vieron que aquellos que corrian los riesgos les dolia, sufrian heridas y se lastimaban, depronto a veces alguno salia ileso y la felicidad de este sujeto era mas que evidente, pero preferimos quedarnos con el hecho de que la gran mayoria no salia asi.
Hace algunos dias un amigo escribio que "El problema de los limites es que no existen. Los limites viven en los que no se animan a cruzar!", y me dejo un poco cabezon, que tal si corremos esos riesgos, que tal si saltamos al vacio, la fisica y la razon dicen que la gravedad movera sus fichas para llevarte al suelo, pero que tal si nos olvidamos de todo eso y aun asi saltamos, podriamos volar, podriamos llegar muy lejos, yo creo firmemente que si.
Hoy les dejo esa invitacion a recobrar esa inocencia, del correr riesgos, en el peor de los casos caeras y depronto te lastimes un poco, si esto sucede puedes volver a leer esta nota, recuperar la energia y volver a saltar, solo puedo asegurar que si saltas y vuelas es seguro que despejaras tus dudas, y en el mejor de los casos generara una sonrisa en tu rostro por muy buen tiempo.
En algunos casos concretos de la vida, correr riesgos puede significar muchas cosas, si no los corres tu, alguien mas los correra y podria llevarse a alguien con quien quisieras muchas cosas!
Gabriel Madrid
(Publicado originalmente el 26/09/2012)
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